jueves, 29 de mayo de 2014

72 PERSONAS MUEREN POR DÍA EN COLOMBIA A CAUSA DEL TABAQUISMO

Entrevista a dos de nuestros subdirectores, expertos en el tema.
Casi 6 millones de muertes causa la epidemia mundial del tabaquismo por año, cifra que, si no se toman medidas, puede llegar a ser entre 8 y 10 millones de personas por año de aquí a 2030. En Colombia, son 5 millones los fumadores, de los cuales el 21,8% son adolescentes entre los 13 y 15 años. Además, dentro del mismo grupo poblacional, el 50% ha probado alguna vez el cigarrillo, son fumadores experimentales.
 
Por ello, en el marco del Día Mundial sin Tabaco, a través de dos especialistas en el tema, el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud –IETS llama la atención sobre los riesgos que supone el consumo de tabaco para la salud, las medidas que pueden contribuir a su reducción y los costos que representa para el sistema de salud nacional.
 
Se trata de Diana Esperanza Rivera Rodríguez, experta en control de tabaquismo, impulsadora de medidas políticas de los últimos años en Colombia y actual subdirectora de Participación y Deliberación del IETS; y Aurelio Mejía Mejía, economista de la Universidad de Antioquia, magíster en Economía de la Salud de University of York (Reino Unido) y subdirector de Evaluación de Tecnologías en Salud del IETS.
 
¿Cuáles son los costos médicos directos asociados al manejo del tabaquismo en Colombia?
Aurelio Mejía Mejía (AMM): En promedio, 4,2 billones de pesos se gastan en Colombia anualmente para el tratamiento de las enfermedades asociadas al tabaquismo, es decir, el 10,5% del gasto anual del país en salud.
 
‘Tabaquismo: la situación latinoamericana’, un estudio realizado por diferentes centros de investigación e instituciones públicas de la región como el IETS, expone algunas enfermedades atribuibles al tabaquismo. ¿Cuáles son las más representativas en términos económicos?
 
(AMM): Las enfermedades cardiacas, que representan 1,6 billones de pesos, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con un costo de 859 mil millones, y el cáncer del pulmón, con más de 330 mil millones de pesos, son algunas de las enfermedades atribuibles al tabaquismo que generan mayores costos para el sistema de salud. También hay otras condiciones relacionadas que generan altos costos como el accidente cerebrovascular, neumonía y otros tipos de cáncer como el de boca y laringe, esófago y estómago.
 
La OMS está invitando a aumentar los impuestos sobre el tabaco para disminuir su consumo. ¿Qué beneficios traería para el país esta medida?
 
(AMM): El aumento de impuestos al tabaco es una de las medidas más efectivas para lograr controlar el consumo en la población. Al subir los impuestos, se incrementa el precio de los cigarrillos; si este aumento fuera de un 50%, en primer lugar, se evitaría entre 1.264 y 3.424 muertes al año. La disminución en el consumo de tabaco también permitiría disminuir la carga de la enfermedad (en promedio, los fumadores pierden 7 años de vida).
 
Adicionalmente, el mismo aumento traería unos beneficios a Colombia de entre 274 y a 464 millones de dólares al año.
 
¿Cree que el aumento de impuestos disminuiría el número de fumadores?
Diana Esperanza Rivera (DER): Toda la evidencia científica y el soporte del Convenio Marco para el Control de Tabaco de la Organización Mundial de la Salud exponen que sí es posible. En realidad, cuando aumentamos los precios en un 10%, logramos disminuir en 4% la cantidad de fumadores en los países de ingresos altos y en un 5% en los países de ingresos bajos.
 
En Colombia, en los años 70 el 50% de la población adulta fumaba, se aumentaron los impuestos y se logró una reducción en el número de consumidores; en los 90, se incluyeron las medidas de las empresas y los ambientes libres de humo, la tasa de consumo bajó al 21%; a finales de la misma década, con políticas como prohibir fumar en aviones y la prohibición parcial de publicidad se llegó al 19%; y hasta el 2007, se logró una tasa de 12% de fumadores. 
 
Después llegó la ley 1335 de 2009, que aunque aún no tenemos cifras exactas de la forma en como ha impactado en el porcentaje, en las encuestas de opinión pública y en los niveles de percepción del impacto emocional, se observa que cada vez hay menos fumadores y más cumplimiento y respeto de los espacios libres de humo por parte de la población. Colombia tiene una de las 5 leyes más importantes del mundo y hace parte del 5% de la población mundial que está cubierta por políticas efectivas para el control del tabaco. 
 
A partir de la evidencia científica, ¿qué otras medidas, aparte del aumento de impuestos, se pueden hacer para controlar el tabaquismo?
 
DER: Todos los países están orientados por el Convenio Marco para el Control de Tabaco de la OMS, es una ruta para los Gobiernos en la que, además del aumento de impuestos, se recomienda la implementación de los espacios 100% libres de humo; la prohibición total de publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco; el desarrollo de medidas que adviertan a la población acerca de los riesgos (textos y fotos en las cajetillas); la sustitución de cultivos; medidas como el sistema de marcación de las cajetillas para evitar el contrabando; el anuncio por parte de las industrias tabacaleras de los componentes de su producto; programas de prevención entre los jóvenes y darle herramientas a los fumadores para que puedan abandonar el consumo.
 
¿Y qué puede hacer la gente para lograr que haya menos fumadores?
 
DER: Las personas deben adueñarse de esta legislación y estar orgullosas de respirar ambientes sanos. Por ejemplo, deben exigir que se cumpla con los espacios 100% libres de humo, es decir, todo espacio que tenga mínimo un techo y una pared porque ahí es donde quedan impregnadas hasta por 6 meses las partículas residuales o humo de tercera mano, que también afecta la salud. Por ello, cada vez que vean a alguien fumando en uno de estos espacios, pueden pedir al fumador o al dueño del establecimiento que no consuma en el lugar. 
 
También pueden denunciar  cuando ven que se vende  cigarrillos a menores de edad, a las grandes superficies o establecimientos que tapan las advertencias sanitarias o cuando se incumple por la prohibición de publicidad y patrocinio relacionada con el tabaco; tampoco mandar a los niños a comprar los cigarrillos, no fumar frente a ellos y ser conscientes de que tanto el que consume -que absorbe el humo de primera mano- como el que se expone al humo del fumador, pueden enfrentar las mismas enfermedades, por lo tanto, no hay un nivel de exposición seguro al humo de tabaco.