martes, 7 de octubre de 2014

¿CÓMO IMPLEMENTAR LAS RECOMENDACIONES DE LAS GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL QUEHACER MÉDICO COTIDIANO?



Dr. Javier Guzmán, expone a los asistentes los beneficios de las guías de práctica clínica.

Profesionales del sector salud de Quindío y Caldas, se hicieron presentes en el evento ‘El reto de las Guías de Práctica Clínica: de la teoría a la implementación’, donde se dieron a conocer las recomendaciones de las primeras Guías de Práctica Clínica en toda la historia del país, financiadas con recursos públicos y las herramientas para implementarlas exitosamente.

De boca del Dr. Javier Guzmán, docente honorario del London School of Hygiene & Tropical Medicine, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sídney (Australia) y subdirector de Implantación y Diseminación del Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud - IETS, profesionales de la salud de Quindío y Caldas, conocieron los principales beneficios que traerá para el país, la implementación de las guías de práctica clínica.

Se trata de una serie de 25 documentos con recomendaciones basadas en la mejor evidencia científica disponible en el mundo, para informar a los médicos tratantes sobre el mejor manejo y cuidado de padecimientos de gran impacto en la población colombiana, como distintos tipos de cáncer (colon y recto, próstata, seno, leucemia mieloide y linfoma no Hodgkin), enfermedad diarreica aguda, hipertensión arterial, depresión, síndrome agudo coronario, asma, y complicaciones del embarazo, entre otras enfermedades.

Entre los principales beneficios que traerá la implementación de estas guías, está el evitar la disparidad de criterios entre los médicos -sin importar el nivel de la entidad prestadora de salud o la especialidad del profesional de la medicina- así como el establecimiento de recursos y protocolos basados específicamente en la evidencia, el cumplimiento de normas que estandarizan los procedimientos por parte de las entidades de salud -lo que de paso reduce los riesgos terapéuticos y jurídicos-, y la protocolización de un mismo idioma hospitalario.

Estas guías fueron publicadas por el Ministerio de Salud y Protección Social y Colciencias, y contaron en su proceso de desarrollo con la participación del Instituto Nacional de Cancerología, la Asociación Colombiana de Neumología Pediátrica, las universidades Javeriana, Antioquia y Nacional; y el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud – IETS. 

De boca de un experto

Pero trasladar estas recomendaciones al quehacer de la práctica clínica cotidiana puede ser un verdadero reto; para ello, el Dr. Javier Guzmán, expuso una serie de herramientas que facilitarán la implementación de estas valiosas recomendaciones por parte de los profesionales de la salud y prestadores del sistema, para mejorar el sistema de salud en el Departamento. 

El Dr. Guzmán, habló desde su experiencia que incluye la práctica clínica en Colombia e Inglaterra, la investigación cualitativa y cuantitativa en políticas farmacéuticas, la economía de la salud en Inglaterra y Australia y la gerencia de proyectos para agencias de gobierno y agencias multilaterales y fundaciones, incluyendo la Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial y la Fundación de Bill & Melinda Gates.

Expuso igualmente, dinámicos y útiles recursos desarrollados por él y su equipo desde el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud – IETS, que han demostrado ser de gran valor para la implementación de las recomendaciones de las guías en el trabajo clínico y que se integran fácilmente con otros aspectos sociales y típicos de la región: flujogramas interactivos, hojas de evidencia, herramientas de impacto presupuestal y recomendaciones trazadoras. 

El IETS, es una corporación sin ánimo de lucro, de participación mixta y de carácter privado, creado por la Ley 1438 de 2011. Sus miembros son el Ministerio de Salud y Protección Social, el Invima, el Instituto Nacional de Salud, Colciencias, Ascofame y la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas.

Entre sus funciones se encuentra la evaluación de medicamentos, dispositivos, reactivos, procedimientos médicos o quirúrgicos y pruebas diagnósticas, entre otras tecnologías en salud, basadas en la mejor evidencia científica disponible y teniendo en cuenta aspectos de seguridad, eficacia, efectividad e impacto económico de las mismas. La entidad fue responsable de realizar estos procesos en los 70 nuevos fármacos incluidos a finales de 2013 en el Plan Obligatorio de Salud (POS).