miércoles, 10 de junio de 2015

PROTOCOLO CLÍNICO PARA EL DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO Y RUTA DE ATENCIÓN INTEGRAL DE NIÑOS Y NIÑAS CON TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA 

               Imagen: Oficina Subdirección de Difusión y Comunicaciones IETS 

El TEA comprende una gama de trastornos complejos del neurodesarrollo caracterizados por impedimentos sociales, dificultades en la comunicación y patrones de conducta repetitivos, restringidos y estereotípicos, sin que se presenten estas características o patrones en todos los casos. El trastorno del espectro autista varia ampliamente en gravedad y síntomas, incluso puede pasar sin ser reconocido, especialmente en los niños levemente afectados o cuando se enmascara por problemas físicos más debilitantes.

El análisis de la conducta (behavior analysis) es una disciplina científica afiliada a la psicología comportamental como paradigma independiente de investigación con su propia filosofía, modelos, conceptos y aplicaciones a los problemas sociales humanos. Particularmente el análisis de la conducta nació del estudio científico de los principios y procedimientos del aprendizaje y conducta investigados por BF Skinner desde la década de 1930. (1, 2)

El análisis del comportamiento humano se enmarca en principios del aprendizaje operante como el reforzamiento positivo. Cuando el comportamiento específico de un niño es seguido por algún tipo de recompensa o reforzamiento positivo, es más probable que este comportamiento vuelva a presentarse y sea repetido.

Hacia los años 60 se comenzó a trabajar con ABA, y durante décadas de investigación, el campo del análisis de la conducta ha desarrollado muchas técnicas para aumentar las conductas útiles y reducir aquellas que puedan causar daño o interferir con el aprendizaje.
Estas técnicas están enfocadas en la enseñanza estructurada de destrezas funcionales como la utilización del lenguaje y la comprensión del desarrollo de habilidades sociales y de interacción. El Análisis de Comportamiento Aplicado, ABA, utiliza estas técnicas y principios para lograr un cambio significativo y positivo en el comportamiento del ser humano.(3, 4)
El análisis de la conducta como disciplina independiente y afín a la psicología comportamental se divide principalmente en tres áreas mutuamente interdependientes una de la otra, estas son: Análisis Conductual Aplicado (Applied Behavior Analysis, ABA), Análisis Experimental de la Conducta (Experimental Behavior Analysis, EBA), Análisis Conceptual de la Conducta (Conceptual Behavior Analysis, CBA).

El análisis conductual aplicado, ABA, tiene dos vertientes, la experimental y la aplicada o clínica, ambas reconocidas por el Behavior Analyst Certification Board (BACB) uno de los organismos de certificación en Estados Unidos de Norteamerica (http://www.bacb.com). La primera vertiente, en la cual se formulan las categorías, unidades analíticas, parámetros, paradigmas de investigación y las leyes o principios para el manejo de los datos; la segunda vertiente, la aplicada o clínica, en la cual se incluyen tratamientos basados en los procedimientos de ABA que usan procesos sistemáticos, enfocados en el moldeamiento de la conducta, que se divide en pasos y tareas que proporcionan oportunidades de aplicar las 14 habilidades aprendidas en diferentes escenarios y entornos, cuyo objetivo es mejorar la capacidad de los niños con autismo para aprender, desarrollar habilidades para la vida y función de forma independiente. En los últimos 20 años, se reporta un crecimiento importante de evidencia de intervención comportamental intensiva temprana a través de ABA en el progreso del desarrollo y rendimiento intelectual de los niños con autismo. Se ha reportado por otro lado que los efectos obtenidos en niños menores de 3 años son gratificantes.

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